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Revista Zanan, un símbolo del feminismo

Benazir Bhutto fue protagonista de esta portada de Zanan / Fuente: El Mundo

Benazir Bhutto fue protagonista de esta portada de Zanan / Fuente: El Mundo

Si hay una publicación en el mundo que haya conseguido conciliar voces diversas del feminismo, esa es la revista iraní Zanan (que en persa significa mujeres). El feminismo islámico, que sentó sus bases en Irán a principios de los 90, tuvo en la revista su punto de encuentro y de diálogo con el feminismo laico. Shahla Sherkat, una reputada feminista pionera del Movimiento por los Derechos de las Mujeres en Irán, fundó la revista en 1992 con el objetivo de combatir la ausencia de información sobre mujeres en los medios del país y para avanzar hacia la igualdad de género. Por desgracia, las autoridades iraníes decidieron prohibir la revista hace siete años.

Cuando sólo contaba con dos meses de andadura, Zanan se convirtió en el referente más importante para los derechos de las iraníes. Más que una apertura al feminismo occidental, como señalan algunas fuentes, la revista promovió la ruptura de barreras entre ambas visiones del feminismo, el islámico y el laico, para converger en los puntos que tienen en común. Ambas visiones del feminismo tenían cabida en sus páginas y las mujeres que escribían en ella lo hacían bajo un compromiso de conciliación y respeto hacia aquellas ideas sobre feminismo que no compartían. Sin duda, Zanan supuso un ejemplar ejercicio de conciliación en el feminismo, primando la idea base de avanzar hacia la igualdad y dejando a un lado las disputas por discrepancias ideológicas o, más concretamente, motivadas por motivos religiosos.

“La revista Zanan ha sido pionera en el debate entre feministas laicas y musulmanas. Los derechos de las iraníes son tan complicados que debemos empezar desde algún lugar en el que podamos estar de acuerdo y trabajar hasta que lleguemos a las áreas de desacuerdo. No debemos olvidar que además de mujeres laicas, también tenemos minorías religiosas y minorías nacionales donde el tema del feminismo podría significar cosas diferentes para mujeres diferentes”.

Shahla Sherkat.

Zanan aguantó 16 años sin ser censurada en Irán, toda una hazaña si tenemos en cuenta que sus autoras cargaban contra temáticas tan delicadas como los crímenes de honor o la violencia de género. También se mostraban críticas con la interpretación patriarcal del Corán y reclamaban el derecho a reinterpretar la jurisprudencia musulmana, o fiqh. Publicada mensualmente, se convirtió en la principal publicación femenina en el país persa y alcanzó una tirada de 40.000 ejemplares. Su éxito no era de extrañar, teniendo en cuenta el miedo de las mujeres iraníes a ser encarceladas por manifestar su ideología feminista o reclamar sus derechos y los escasos espacios a los que acudir para verter sus inquietudes.

No es necesario entender lo que se dice en este vídeo para percibir la crispación que causaba la revista Zanan entre los círculos de poder y los medios de comunicación en Irán.

Una portada de Zanan / Fuente: El País

 

Fuente: BBC UK

Fuente: BBC UK

Quizá fue el éxito de la revista Zanan el que la hizo morir o, más bien, el principal motivo por el que fue eliminada. Su gran carga crítica incomodaba enormemente al Ministerio de Cultura y Orientación Islámica de Irán, por lo que la conservadora agencia Fars anunció su cierre en 2008, en un contexto de arrestos continuados de mujeres -médicos, activistas, profesoras o periodistas- defensoras de la igualdad, bajo el pretexto de que ponen en peligro “la seguridad del Estado”.

Siete años después del cierre de Zanan, la revista no ha vuelto a ver la luz a pesar de los cambios en el gobierno iraní. Pero el feminismo, laico e islámico, sigue vivo en el primer país islámico que lo vio nacer.

¿Mejorará la situación de las mujeres en Irán?

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