__gaTracker('send','pageview');

El feminismo islámico existe

zaman illüstrasyon¿Existe el feminismo islámico? La respuesta que nos da Google es un no categórico, al menos en sus primeros resultados. No obstante, si profundizamos un poco en el tema descubriremos fácilmente que feminismo islámico no es otra cosa que feminismo a secas, es decir, la lucha por la igualdad. El único punto que diferencia el feminismo del feminismo islámico no es otro que la religión musulmana, de la cual estas feministas rechazan desprenderse porque no la ven en absoluto incompatible con la reivindicación de la igualdad de género. Para alcanzarla, las feministas islámicas ponen el foco en la educación e insisten en la necesaria reinterpretación de un Corán que, para ellas, está sometido a una lectura patriarcal que no se corresponde con lo que en él se expone.

Tal como sostiene Asma Lambaret (hematóloga y directora del Centro de Estudios Femeninos e Islam en Rabat) el velo islámico sólo se menciona una vez en el libro sagrado, haciendo referencia a ambos sexos y no como una imposición, sino como una sugerencia espiritual. Sin embargo, hoy el velo se ha convertido en un símbolo de gran controversia entre la opresión y la libertad en torno a la mujer musulmana. Como Lambaret, hay decenas de escritoras, profesoras, abogadas e intelectuales, entre otras, que reivindican el feminismo islámico y que escriben a menudo sobre él, como la abogada iraní y Premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi o la escritora y docente Leila Ahmed. Precisamente Ahmed sostiene una interesante teoría sobre el uso del velo islámico en Estados Unidos y Europa, interpretándolo como un símbolo de orgullo y de reivindicación de las musulmanas que reclaman ser aceptadas tal y como son, y no por ello ser consideradas menos occidentales. Puede parecer sorprendente, pero en prácticamente todos los países hay mujeres musulmanas y feministas, incluidos los occidentales, que reivindican la igualdad de género.

Es un error común asociar exclusivamente la cultura musulmana con el mundo árabe y Oriente Medio, cuando los musulmanes están más que establecidos en un gran número de países alrededor del mundo. En este sentido, las feministas islámicas defienden la compatibilidad del feminismo con la ley islámica o sharia, un elemento que aunque en la esfera occidental produce escalofríos, para ellas se puede leer en forma de libertades para las mujeres musulmanas. En definitiva, el feminismo islámico es un movimiento de reciclaje de una lectura patriarcal y antigua del texto sagrado, que aspira a ofrecer una relectura del mismo en clave de igualdad, lo cual sólo puede conseguirse mediante la poderosa herramienta de la educación.

Origen del feminismo islámico

El origen del feminismo islámico suele remontarse a principios de los 90 en Irán, donde las mujeres más laicas bebieron del movimiento feminista europeo y expandieron la corriente por países como Egipto, Marruecos o Turquía. Sin embargo, otras teorías apuntan a que su precedente está en el nacionalismo árabe de los años 40 y 50, cuando las mujeres en el norte de África y otros países árabes empezaron a tomar conciencia de que estaban siendo excluidas por los hombres tras la descolonización, y también de que se había establecido una interpretación machista y patriarcal del Corán que las hacía ser señaladas por las feministas laicas. Como consecuencia, el concepto de feminismo todavía continúa siendo un tabú en el mundo islámico, donde la mayoría de las mujeres se niegan a definirse como feministas por considerarlo un calificativo demasiado agresivo con sus creencias. Pero no debemos olvidar que en Europa y Estados Unidos, sin ir más lejos, también hay todavía quienes niegan ser feministas al considerarlo erróneamente una superioridad de las mujeres frente a los hombres.

El problema de las musulmanas en Occidente

El feminismo islámico se ha encontrado históricamente con un doble obstáculo: por un lado, el patriarcado imperante en los países islámicos que, en mayor o menor medida, coarta las libertades de las mujeres y considera sus reivindicaciones como una traición al islam; y, por otro, la falta de comprensión de la cultura musulmana en los países occidentales, que consideran contradictorios los conceptos de igualdad e islam y prohíben sus símbolos (como Francia y Suiza).

En este sentido, las feministas musulmanas se han encontrado con un nuevo símbolo neocolonialista en el feminismo que podríamos llamar occidental, es decir, el imperante, que en estos momentos podría estar representado por FEMEN. Las acciones de la organización ucraniana en algunos países árabes han causado la indignación de muchas mujeres musulmanas, quienes sintieron que sus costumbres estaban siendo atacadas en nombre de un feminismo que no comparten, y por ello decidieron lanzar esta campaña de protesta en las redes sociales. Para más inri, muchas musulmanas han llegado a calificar a la organización feminista de islamófoba, como la tunecina y ex miembro desencantada de FEMEN Amina Sboui.

¿Es menos feminismo el feminismo islámico por no perder de vista el islam? Quizá sería bueno plantear una reflexión sobre si el problema real de la sociedad radica en la religión o en la interpretación que se hace de ella.

¿Crees que son compatibles el feminismo y la religión?

View Results

Cargando ... Cargando ...

About the author  ⁄ claudia.moranmato@gmail.com

No Comments